Al heredar una vivienda, uno de los aspectos que conviene revisar desde el principio es su situación catastral y fiscal. Aunque habitualmente se habla del valor catastral de una vivienda, actualmente también es fundamental conocer el valor de referencia del Catastro, ya que ambos conceptos pueden tener consecuencias diferentes a la hora de calcular los impuestos relacionados con una herencia.

Entre los principales tributos que pueden aparecer al recibir una propiedad en herencia se encuentran el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y la conocida como Plusvalía Municipal. La cantidad final que debe abonarse dependerá de distintos factores, como el valor del inmueble, el grado de parentesco entre el fallecido y los herederos, la comunidad autónoma en la que corresponda tributar y las posibles reducciones o bonificaciones aplicables.

¿Qué diferencia hay entre el valor catastral y el valor de referencia?

Aunque pueden confundirse, el valor catastral y el valor de referencia no son lo mismo.

El valor catastral es un valor administrativo asignado a cada inmueble a partir de diferentes características, como su ubicación, superficie, uso, antigüedad o características de la construcción. Este valor se utiliza, entre otros aspectos, para determinados impuestos municipales.

Por su parte, el valor de referencia del Catastro se determina teniendo en cuenta información procedente de las compraventas de inmuebles realizadas ante notario y se actualiza periódicamente.

En el caso de una vivienda recibida en herencia, el valor de referencia es especialmente importante porque se utiliza para determinar la base imponible del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Si el valor declarado por los herederos es superior al valor de referencia, se tendrá en cuenta el valor más alto.

¿Cómo afecta a una herencia el Impuesto de Sucesiones?

El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones grava la adquisición de bienes y derechos recibidos como consecuencia de una herencia. Cuando dentro de esa herencia existe una vivienda, es necesario determinar correctamente su valor para calcular la base sobre la que se aplicará el impuesto.

Además, la tributación puede variar considerablemente dependiendo de la comunidad autónoma y del grado de parentesco existente entre el fallecido y los herederos. Las comunidades autónomas pueden establecer sus propias reducciones y bonificaciones, por lo que dos herencias con viviendas de características similares pueden tener una tributación diferente dependiendo del territorio en el que corresponda liquidar el impuesto.

¿Cómo influye el valor catastral en la Plusvalía Municipal?

El valor catastral sí tiene una especial importancia en el cálculo de la Plusvalía Municipal, cuyo nombre oficial es Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU).

Este impuesto puede generarse cuando una vivienda urbana cambia de propietario como consecuencia de una herencia. Para su cálculo se tiene en cuenta, entre otros elementos, el valor catastral correspondiente al suelo y el periodo durante el que el inmueble ha permanecido en propiedad del fallecido.

Por este motivo, dos viviendas con un valor de mercado parecido pueden generar importes diferentes de Plusvalía Municipal si el valor catastral del terreno o el periodo de tenencia son distintos.

Herencia de una vivienda en la Comunidad Valenciana

En la Comunidad Valenciana, el Impuesto sobre Sucesiones cuenta con reducciones y bonificaciones cuya aplicación depende, entre otros factores, del parentesco y de las circunstancias concretas de la herencia.

Por ello, cuando se recibe una vivienda en herencia en Valencia o en la Comunidad Valenciana, es recomendable revisar previamente qué beneficios fiscales pueden aplicarse y calcular correctamente los impuestos antes de realizar la aceptación de la herencia.

¿Qué conviene revisar antes de aceptar una vivienda heredada?

Antes de aceptar una herencia que incluya una propiedad, es aconsejable comprobar el valor de referencia del inmueble, su valor catastral, la existencia de posibles cargas o deudas y los impuestos asociados a la transmisión.

También resulta útil conocer el valor aproximado de mercado de la vivienda, especialmente si posteriormente los herederos están pensando en vender la vivienda heredada.

Una correcta valoración previa permite conocer con mayor precisión los gastos derivados de la herencia, valorar las diferentes opciones disponibles y evitar imprevistos durante la tramitación.

En definitiva, conocer la diferencia entre valor catastral, valor de referencia y valor de mercado es fundamental cuando se hereda una vivienda. Cada uno cumple una función diferente y puede afectar de distinta manera a los impuestos y a las decisiones que deberán tomar posteriormente los herederos.